Firmar un contrato de trabajo sin leerlo bien puede traer problemas importantes. Muchas personas revisan solo el salario o la fecha de inicio, pero dejan pasar detalles que pueden afectar a su jornada, sus funciones o incluso su futuro profesional.
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ToggleUn contrato no es un simple trámite. Es el documento que fija las condiciones básicas de la relación laboral. Por eso, antes de firmar un contrato laboral, conviene dedicar unos minutos a comprobar qué estás aceptando realmente.
Además, si algo no coincide con lo que te han explicado verbalmente, debes aclararlo antes de firmar. Después puede ser más difícil reclamar.
Qué tipo de contrato de trabajo estás firmando
Lo primero que debes revisar es el tipo de contrato de trabajo. No tiene las mismas consecuencias un contrato indefinido, un contrato temporal, un contrato fijo discontinuo o un contrato formativo.
En España, el contrato se presume indefinido y a jornada completa salvo que se indique lo contrario. Además, cuando un contrato temporal tiene causa, esta debe aparecer de forma clara y justificada.
Antes de firmar, comprueba estos puntos:
- Si el contrato es indefinido o temporal.
- Si aparece la causa de temporalidad.
- Si la jornada es completa o parcial.
- Si existe periodo de prueba.
- Si el contrato recoge correctamente la fecha de inicio.
Este punto es importante porque el tipo de contrato puede afectar a la estabilidad del empleo, a la indemnización futura y a los derechos del trabajador.
Revisa el salario y el convenio aplicable
El salario es uno de los puntos que más dudas genera. No basta con mirar la cantidad mensual. También debes comprobar si el importe es bruto o neto, si las pagas extra están prorrateadas y qué convenio colectivo se aplica.
El convenio puede marcar el salario mínimo de tu categoría profesional. También puede regular pluses, complementos, vacaciones, permisos y otros derechos.
Por eso, antes de firmar un contrato de trabajo, revisa:
- Salario bruto anual.
- Salario mensual.
- Número de pagas.
- Pagas extra prorrateadas o no.
- Categoría o grupo profesional.
- Convenio colectivo aplicable.
No firmes pensando solo en lo que vas a cobrar cada mes. A veces, el problema aparece cuando la categoría profesional no coincide con las funciones reales o cuando el salario queda por debajo de lo que marca el convenio.
Jornada laboral, horario y horas extra
Otro punto clave es la jornada laboral. Debes saber cuántas horas vas a trabajar, cómo se distribuyen y qué horario tendrás.
En los contratos a tiempo parcial, el contrato debe indicar el número de horas ordinarias y su distribución. Si no queda claro, pueden aparecer conflictos sobre turnos, ampliaciones de jornada u horas complementarias.
También conviene revisar si el contrato menciona disponibilidad, turnos rotativos, trabajo nocturno, fines de semana o desplazamientos.
Antes de firmar, pregúntate:
- ¿La jornada es completa o parcial?
- ¿El horario aparece por escrito?
- ¿Hay turnos rotativos?
- ¿Se regulan las horas extra?
- ¿Se mencionan horas complementarias?
- ¿El lugar de trabajo está claro?
Una jornada mal definida puede afectar directamente a tu vida personal y a tu salario.
Funciones del puesto y categoría profesional
Las funciones del puesto también deben quedar claras. No siempre aparecen con mucho detalle, pero sí deben guardar relación con la categoría profesional y el puesto ofertado.
Este punto puede parecer secundario, pero no lo es. Si firmas un contrato con una categoría inferior a la real, podrías cobrar menos de lo que te corresponde. Además, la empresa podría asignarte tareas que no encajan con lo pactado.
Por ejemplo, no es lo mismo firmar como auxiliar que realizar funciones propias de un responsable de departamento. En estos casos, la diferencia puede afectar al salario, la cotización y futuras reclamaciones.
Por eso, revisa si el contrato refleja bien:
- El puesto de trabajo.
- La categoría o grupo profesional.
- Las funciones principales.
- El centro de trabajo.
- La dependencia jerárquica, si aparece.
Si las funciones no están claras, pide que te las expliquen por escrito antes de firmar.
Cláusulas del contrato que pueden perjudicarte
Algunos contratos incluyen cláusulas que el trabajador firma sin entender bien su alcance. No todas son ilegales, pero algunas pueden limitar derechos o generar obligaciones importantes.
Debes prestar especial atención a las cláusulas sobre confidencialidad, exclusividad, no competencia, permanencia en la empresa, movilidad geográfica o disponibilidad horaria.
También revisa el periodo de prueba. Durante ese periodo, la empresa puede extinguir la relación laboral con menos formalidades. Por eso conviene saber cuánto dura y si se ajusta a lo previsto en el convenio.
Antes de firmar un contrato de trabajo, no pases por alto estas cláusulas:
- Periodo de prueba.
- Pacto de permanencia.
- Pacto de no competencia.
- Exclusividad.
- Movilidad geográfica.
- Disponibilidad fuera del horario habitual.
- Confidencialidad.
Si una cláusula no te queda clara, no la firmes sin asesoramiento.
Qué hacer si tienes dudas antes de firmar
Un contrato de trabajo mal revisado puede afectar a tu salario, tu horario o tus posibilidades de reclamar en el futuro.
Por eso, antes de firmar, lee el documento completo y compáralo con lo que te han ofrecido. Si algo no coincide, pide una aclaración. También puedes solicitar una copia para revisarla con calma.
En resumen, no firmes por presión ni por miedo a perder la oportunidad. Firmar rápido puede salir caro.
Ahora que sabes qué revisar antes de firmar un contrato de trabajo, el siguiente paso es comprobar si tus condiciones son correctas.
En Agustín Moles Abogados revisamos tu contrato y te ayudamos a detectar posibles riesgos antes de firmar.